Mostrando entradas con la etiqueta Consejos para los matrimonios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Consejos para los matrimonios. Mostrar todas las entradas

Donde está tú matrimonio?


Por: Gary y Bárbara Rosberg

La familia y los amigos de la joven pareja les dijeron que estaban locos al decidir casarse. También los presionaban para que Cheryl se hiciera un aborto; pero estaban enamorados y deseaban criar juntos al bebé. Así que se casaron aquel verano, apenas unos niños a punto de criar a su propio niño.

Mike tomó la situación como un desafío. En el otoño comenzó la universidad a tiempo completo mientras trabajaba sesenta y cinco horas a la semana, repartiendo leche de la lechería familiar.

Cheryl, una flamante madre, se quedaba en su pequeña casa todos los días mientras Mike se sumergía en la universidad y el trabajo. “Desde el principio fue una lucha”, dice la joven. No tenía idea de cuál era mi papel ni de lo que implicaba mi compromiso con Mike. Cometí muchos errores, hice malas elecciones. Teníamos un bebé, pero no trabajamos en absoluto en nuestra relación. A su vez Mike, se daba a la bebida y cuando estaba bajo la influencia del alcohol se volvía agresivo y furioso. También atacaba a Cheryl, no en forma física, sino verbal. En poco tiempo se convirtieron en enemigos.

Éramos desdichados de verdad, así que decidí abandonar a Mike. Nuestro divorcio finalizó pocos meses después.

Luego que Mike y Cheryl se divorciaron, su relación siguió siendo horrible. “No quería saber nada de Mike”, dice Cheryl. “Lo culpaba por todo lo que funcionó mal entre nosotros. No nos hablábamos en absoluto. El contacto que teníamos se limitaba a los momentos en que nos encontrábamos para entregarnos a nuestro pequeño hijo”.

Entre tanto, Mike se había convertido a Cristo y Cheryl encontraba el camino de vuelta al Señor. A medida que Dios cambió el corazón de Mike, él pensaba en la joven familia que había perdido. Decidió tratar de ganar de nuevo a Cheryl y hacerlo esta vez como era debido. Al poco tiempo Mike llamó a Cheryl y le preguntó si le gustaría que volvieran a encontrarse.

“Luego de unos momentos con Mike, supe que estaría segura con él, dice Cheryl”. Tenía una paz que antes no tenía. Hasta su voz sonaba diferente. Él también se debe haber dado cuenta de que Cristo, me estaba transformado a mi también.

Mike cortejaba a la que fue su esposa y la invitaba a salir. Durante ese tiempo, no tuvieron relaciones físicas. Deseaban construir un amor que durara, un amor que fuera espiritual y emocional, no sólo físico.

Un año y medio después de divorciados, se volvieron a casar en presencia de familiares y amigos. Todos se dieron cuenta de que estaban siendo testigos de un milagro con el nacimiento de un nuevo matrimonio de Mike y Cheryl.
Este matrimonio ha cumplido a la fecha 21 años de plena felicidad. En esa oportunidad el Pastor de la iglesia condujo una reunión de celebración por un matrimonio que no morirá.

“Nuestro amor nos hace inmune a las amenazas del divorcio”
El amor es el cimiento de un matrimonio floreciente. La pregunta crítica es: ¿de que clase de amor hablamos? Para tener matrimonios a prueba de divorcio, no alcanza con tener cualquier clase de amor.

Creemos que hay seis clases de amor que se necesitan para tener un matrimonio a prueba de divorcio:

El amor que perdona: Sana las heridas y ayuda a los esposos a sentirse aceptados y conectados. Ofrece un nuevo comienzo cuando se han ofendido y herido el uno al otro.

El amor que sirve: Descubre y satisface necesidades, y ayuda a que los cónyuges se sientan honrados y comprendidos.

El amor que persevera: Permanece fuerte en tiempos difíciles y ayuda a los esposos a sentirse unidos, a ser los mejores amigos de siempre. Te sostiene a través de las pruebas de la vida.

El amor que protege: Nos guarda de las amenazas y ayuda a los cónyuges a sentirse seguros y a salvo. Guarda tu corazón de las cosas que amenazan tu matrimonio.

El amor que celebra: Se goza en la relación matrimonial y ayuda a que el cónyuge se sienta valorado y cautivado. Te equipa para mantener una conexión emocional, física y espiritual satisfactoria.

El amor que renueva: Refresca y apoya el lazo matrimonial, y ayuda al cónyuge a sentirse confiado y arraigado. Considera que el matrimonio es un pacto inquebrantable.

A medida que tu matrimonio experimenta estas seis clases de amor en la fuerza de Dios, recibirás el poder para tener un matrimonio a prueba de divorcio.

Vivir el matrimonio soñado al hacerlo resistente al divorcio en el plano emocional y espiritual es una manera bíblica de amar de verdad a tu cónyuge.
Continue >>>

3 Preguntas básicas para conseguir nuestros objetivos



Autor: Ana Zabaleta
En el proceso de coaching, el coach utiliza la técnica de las preguntas para llevar a coach o cliente hacia su éxito. Por supuesto en un proceso privado e interactivo de coaching, habría todo tipo de preguntas. Estas irían en una dirección u otra según como vaya transcurriendo la sesión, pero hay unas preguntas básicas que aquí te presento y si te las haces te llevarán sin remedio hacia tu objetivo.
1.- ¿Qué quieres conseguir?
Es aquí donde comienza el proceso de coaching. Este es el momento en el que te preguntas qué es lo que quieres. Asegúrate de que realmente es lo que tu quieres y no algo impuesto. Es importante tu disposición a hacer lo que sea necesario para conseguir tu meta, para así poder establecerla con mayor claridad.
Por su puesto, las metas puedes irlas remodelando a lo largo del tiempo y la experiencia. Defínelas lo más claramente posible, con todo lujo de detalles y el tiempo en el que las quieres conseguir.
Enúncialas en positivo. Tus metas no deben ir encaminadas a evitar cosas que no quieres, sino a conseguir las que quieres. Está demostrado que nos dirigimos hacia lo que prestamos atención, y si piensas en algo que no quieres, tenderás a irte de cabeza hacia ello.

2.- ¿Cuál es la situación actual real con respecto a tu objetivo?
Esta es la parte en la que defines como está la situación actual con respecto a tu objetivo. Es básico conocer el punto de partida de nuestro viaje para poder establecer el camino que queremos lograr.
Sé sincera contigo misma, y comprométete con la verdad. Comprometerte con la verdad no significa buscar la verdad absoluta, simplemente que a veces damos por reales algunas cosas que proceden de nuestras creencias. Procura ser aquí lo más objetiva posible, para así evitar cerrarte puertas a ti misma.
También en esta fase establece los recursos con los que cuentas y los que necesitarías que puedes generar.
3.- ¿Cuál es el camino a seguir?
Una vez establecidas tus metas y haberte situado en el punto de salida real (compromiso con la verdad), llega el momento de diseñar un plan de acción.
Este plan de acción debes sentirlo como tuyo. Debe de complacerte lo más posible, ya que si es un plan que te disgusta va a ser muy difícil que tengas la perseverancia de llevarlo a cabo.
Llevar a cabo tu plan de acción es lo que te va a llevar hacia tu meta y la va a hacer real. El verdadero poder está en la acción, por lo que debes diseñar un plan que te sea lo más fácil posible ejecutar.
Ten en cuenta que no existe el fracaso, solo los resultados. Algunos de los resultados te gustarán y otros no. Cuando un resultado no te guste, sólo tienes que cambiar la forma de actuar. El único fracaso verdadero es el abandono.
Estos son los 3 pasos básicos de un proceso de coaching. Además te voy a dar una última recomendación que puede parecerte muy simple, pero créeme si te digo que te va a ser muy útil para ayudarte a conseguir tus metas. Cada vez que consigas un logro por pequeño que sea, como por ejemplo llevar a cabo un paso del plan de acción, “CELEBRALO”. El cómo es cosa tuya, pero no lo dejes. Es más yo te diría que dejes definida la forma en cómo lo vas a celebrar antes de conseguirlo.
Continue >>>

Ansiedad en el Matrimonio




Ansiedad: Estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo. Es un tipo de angustia que suele acompañar enfermedades, especialmente neurosis.


Hemos escuchado la queja de muchas personas que vienen a consejería con respecto a la forma de ser de su cónyuge, y cómo hacer para que él o ella cambie. Esta actitud produce mucha frustración porque el cónyuge “no cambia” como nosotros quisiéramos y entonces genera un tipo de ansiedad que limita las opciones y reduce la capacidad de disfrute de la vida.

Colosenses 3:13: Soportaos unos a otros y perdonaos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Lo que nos enseña el Manual de la Vida (la Bíblia), es que no debemos pretender cambiar al cónyuge, sino aceptarlo tal y como es y disponerse a soportar esa diferencia en su forma de ser que no nos agrada. Cuando aceptamos la forma de ser de nuestro cónyuge, será mucho más probable que él o ella acepte también nuestra forma de ser. La verdad es que nadie es perfecto, por lo tanto si yo pretendo que mi cónyuge cambie algo en su forma de ser, me expongo a que él o ella también me exija cambios a mí, y esa parte no nos gusta mucho. Definitivamente lo que más nos conviene entonces es obedecer la instrucción del Señor y aceptarnos y soportarnos mutuamente con una actitud de gozo y no de pesar.

Estamos hablando de características en cuanto a la forma de ser, personalidad o temperamento. No estamos hablando de vicios, adicciones, violencia doméstica o actitudes destructivas. En ese caso hay que buscar ayuda inmediata, esencialmente espiritual y profesional para saber cómo enfrentar esas debilidades emocionales.

Por lo demás, debemos asumir una actitud tolerante y constructiva. Es totalmente normal que los cónyuges tengamos ideas diferentes, en cuanto a cómo manejar muchos asuntos familiares. A nosotros nos pasa con mi esposa, que frecuentemente tenemos ideas diferentes cuando queremos hacer algo por ejemplo para los hijos. Yo pienso en hacer una actividad de una forma y a mi esposa le parece que esa no es la forma correcta. Ambos tenemos que asumir una actitud de tolerancia, para seguir hablando del tema sin pretender imponernos ninguno al otro, sino seguir buscando opciones en las que los dos nos sintamos de acuerdo. Honestamente les decimos, que cuando hay una actitud saludable y humilde, siempre encontramos respuestas en las que los dos estamos de acuerdo.

Para eliminar entonces este tipo de ansiedad en el Matrimonio, la pareja debe asumir una actitud de tolerancia y respeto por las ideas y conceptos del cónyuge. Orar al Señor para que les de discernimiento a ambos y hablar sobre el tema con libertad y con paciencia, hasta que logren encontrar respuestas que ambos estén de acuerdo. La misión del hombre como cabeza de hogar es guiar a su esposa a buscar alternativas y soluciones con fundamento bíblico, no a imponer su criterio simplemente porque es el cabeza del hogar. Ser el líder del hogar no implica una autoridad absoluta de voluntad sobre su esposa, sino más bien un liderazgo que guía a su esposa a conclusiones y decisiones basadas fundamentalmente en la palabra de Dios.

Si has estado tratando de “cambiar” a tu cónyuge a tu manera, pídele perdón y toma la decisión de ser más tolerante y paciente con él o ella. No juzgues ni maltrates ni critiques a tu cónyuge porque piensa diferente a ti. Recuerda que dos cabezas piensan mejor que una sola. Une tus pensamientos con los de tu cónyuge y tendrán una visión mucho mayor para resolver cualquier problema en la vida.

Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado. CUÍDALO!

Pr. Luis y Hannia Fernandez
Continue >>>

Los Padres, los hijos...



Por: Andrea Carrillo de Contreras

Los hijos presentan una gran variedad de necesidades, y una de las más importantes para un buen desarrollo tanto emocional como físico, es la relación que exista entre los padres.
La armonía y felicidad de la familia depeden principalmente de nosotros los padres, la tranquilidad y seguridad de los hijos dependen de nosotros los padres...
Los padres, hemos olvidado que nuestros hijos existen gracias al amor que nos unió, y al convertirnos en padres muchas veces se nos olvida que somos también una pareja, y que si nuestra relación esta desquebrándose, por consiguiente vamos a afectar la vida de los hijos.

Cuando quedé embarazada de mi hijo, Jonathan, al comunicarlo a nuestros parientes, les dijimos “Estamos embarazados”, y desde ese momento los dos vivimos un embarazo feliz. Estábamos acostumbrados a estar solos como pareja, y teníamos nuestras costumbres y libertades como una pareja sin niños, al llegar nuestro bebé, nos dimos cuenta que mucho a lo que estábamos acostumbrados ya no podíamos continuarlo o debíamos cambiarlo, por ejemplo, salidas a un restaurante, dormir hasta tarde, salir de paseo en cualquier momento, etc… Ya no éramos dos, había ahora un pequeñito que necesitaba cuidado y atención. Y fue muy emocionante el cambio, pero también muy agotador.

Afortunadamente contábamos con nuestra familia, y gracias a ellos, empezamos a dejar a Jonathan los viernes en la noche en su casa a dormir, para la familia era el día de la semana más esperado, y para nosotros era una noche de pareja, nos dedicábamos ese tiempo, algunas noches íbamos a cenar o simplemente nos quedábamos en casa juntos, y esto nos fortaleció más nuestra relación.

Sé que no todos pueden hacer esto, pero es necesario que podamos pasar tiempo de calidad juntos como al principio, ese tiempo de conversar y de escuchar, o solamente estar abrazados viendo una película.

Hoy en día vivimos lejos de nuestras familias, y aunque pasamos mucho tiempo con el niño, siempre tenemos nuestro ratito para conversar, ver TV, estar juntos. Para esto hemos acostumbrado al niño a dormir temprano, por su salud y por la nuestra, estar todo el día con un niño de 4 años es agotador, y todavía que le den las 10 y 11 de la noche, no es bueno ni para él ni para los papás. Así que procuramos llevarlo a dormir a las 8pm, aunque hay excepciones, él sabe que al llegar las 8pm debe ir a su cama, y es un momento de paz para todos. Para esto nos turnamos, un día papá y otro mamá, le ponemos su pijama, lavar los dientes, leer un cuento o historia bíblica, orar y dormir en silencio. Luego podemos dedicar un espacio en la noche para nosotros y a veces para trabajo cada quien en lo suyo.

La armonía y felicidad de la familia depeden principalmente de nosotros los padres, la tranquilidad y seguridad de los hijos dependen de nosotros los padres, una familia unidad depende de nosotros los padres.

Te invito a reflexionar,
Continue >>>

Como Lograr Cambios Positivos En La Relación Matrimonial




Pastor José Agüero Díaz , Reunión: Enero 29, 2009

Los cambios matrimoniales son el resultado de decisiones personales que bajo la oración y guianza de Dios, su palabra, su santo espíritu y mucho consejo y aprendizaje, somos movidos a ver las cosas de forma diferente, sentir diferente y actuar diferente. Se requiere la voluntad decidida de cada cónyuge, y hacer interacciones nuevas y permanentes, para que los cambios se perpetúen en la relación matrimonial y familiar.

Preposiciones básicas:

 Los cambios favorables al matrimonio, no son el resultado de cambios hechos para mejorar la vida matrimonial, sino los que hacemos para cambiar y mejorar como individuos.

 No siempre los cambios que como individuos ambos tenemos que hacer, llegan a la misma vez a nuestra vida individual.

Los cambios personales

La vida matrimonial llega como resultado de: un adulto que ha decidido dejar de ser yo, para junto a otro, ser nosotros. Este nivel de compromiso implica:

 No ligar la vida matrimonial con tu pasado: comienza en cero. La presencia de los males del pasado es lo que más destruye el presente.

 Trabaja con Dios en la transformación de tu carácter.

 Aprende a amar, no como tú crees que debes amar, sino como tu cónyuge necesita ser amado(a).

 Toma lo mejor de tus padres y desecha lo malo de la relación de ellos.

 Busca ayuda de tu cónyuge y de otros para tus disfunciones profundas.

 Acepta el hecho de que tanto tu cónyuge como tú, están en un proceso de cambio forzoso, para lo cual debes tener paciencia. Esos cambios se verán en la memoria después de los primeros cinco años de casados.

Los cambios espirituales

La vida espiritual, es asumir el compromiso de vivir a la luz de las demandas divinas. Es aprender a dedicarnos a lo que tiene valor para Dios. Este ejercicio espiritual hace que nuestro yo se vaya desplazando y la persona de Cristo se vaya implantando en nuestro ser con todas las cualidades del carácter de Cristo. Este desarrollo espiritual va a traer muchos beneficios a nuestra vida matrimonial, pues el cambio no va a ser una idea impuesta por otro ser humano, sino por Dios.

Marcos 8: 34-35:

 Negarse a sí mismo: No complacer ni satisfacer al viejo hombre.

 Tomar su cruz: Asumir una vida de obediencia a las demandas de Dios.

 Seguir a otro: ir detrás de lo que quiere o le agrada a otro.

 Perder su vida: Anteponer a Dios a nuestra vida.

Gálatas 2: 20:

Los cambios espirituales, traen como resultado el perfeccionamiento de la obra de Dios en nuestras vidas y estos afectan todas las áreas de nuestra vida terrenal para bien.

 Nadie puede ser un buen esposo (a), sino es un(a) buen(a) cristiano(a).

 Nadie puede ser un buen padre o madre, sino es un(a) buen(a) cristiano(a).

 Nadie puede ser un buen hijo(a), sino es un(a) buen(a) cristiano(a).

Los cambios matrimoniales

Son el resultado de una persona madura emocional, espiritual y mentalmente; que dice poner todo su empeño a ser feliz a otros primero que a él. Los cambios matrimoniales se logran:

 Desarrollando una comunicación franca, amorosa, respetuosa y permanente.

 Estableciendo ritos matrimoniales: Los ritos son las actividades fijas e inviolables que perpetúan los valores matrimoniales, igual que otros ritos sagrados que se establecen en una religión: Darse un beso antes de salir de la casa y al regresar, por ejemplo.

 Leyendo buenos libros, asistiendo a conferencias y retiros, siendo miembros de una iglesia enfocada en el matrimonio y la familia.

 Observando siempre lo que a tu esposo(a) le agrada o no, y teniendo una dulce disposición de complacerle y agradarle.

Necesitas hacer a Dios un aliado permanente para lograr cambios buenos y permanentes en tu relación matrimonial:

 Ora cada día por tu esposo(a).

 Que su oración juntos, no sea por causa de resolución de problemas, tenga dos o tres veces a la semana ¨tiempo junto de oración¨.

 Trabaje con la ayuda del Señor para la consolidación de cambios buenos y no los deje caer ni apagar.

 Pídale al Señor que le dé mucho y creciente amor por su esposo(a).
Continue >>>

¿Has establecido metas en tu matrimonio?



Por Stan Dubin

Ya sea que acaben de regresar de su luna de miel, o que lleven casado muchos años, establecer metas es un ingrediente clave para el éxito de una unión. ¿Como pareja, dónde desean estar en cinco años? ¿En diez años? ¿Dentro de treinta años?

Ésas son, por supuesto, metas a largo plazo, pero ustedes también pueden sentarse y discutir lo que quisieran lograr en el próximo mes o para su siguiente aniversario de bodas.

Hay algunas cosas que es bueno considerar al momento de fijar metas:

1.Es necesario hablar de metas comunes, aquellas cosas que ambos pueden lograr trabajando en equipo.
2.Es bueno incluir metas individuales, aquello que cada uno de ustedes desea alcanzar personalmente en el período deseado.
3.Dar un vistazo a las metas comunes y las individuales y trabajarlas de manera que queden alineadas entre sí.
4.Enumerar pasos reales y factibles que moverán tanto a cada uno de ustedes como a la pareja en la dirección de lograr cada meta.
5.Revisar sus metas regularmente. Discutir formas de mejorar el progreso. Conversar cómo eliminar las cosas que se interponen en el camino de alcanzar metas a corto y largo plazo.
6.Fijar metas que sean alcanzables.
7.Cuando alcancen una meta, no importa qué tan a corto plazo sea o que tan insignificante parezca, obtengan una recompensa. Hagan algo para acusar recibo a ese logro. Disfruten la ganancia de fijar una meta y lograrla. Esto realmente hace más fácil alcanzar la siguiente.

¡Establecer y alcanzar metas muy definitivamente puede ayudar al éxito de una unión!
Continue >>>

Perdonar




Perdonar rápidamente es una característica del cristiano maduro. Un espíritu de perdón caracteriza a los que han sido perdonados.
muchos no han aceptado el hecho de que sus pecados han sido perdonados y que Dios ya no se recuerda de ellos.

Los que siempre se arrepienten delante de Dios también conceden su perdón hacia los demás. Ahora, los que se sienten imposibilitados de perdonar revelan que no han probado el perdón transformador de Dios en realidad, aparte de nacer de nuevo, muchos no han aceptado el hecho de que sus pecados han sido perdonados y que Dios ya no se recuerda de ellos.
Entonces podemos decir que nuestra capacidad de perdonar pecados, así como la rapidez con que perdonamos puede ser el barómetro que mide nuestra salud espiritual. ¿Hay rencores en tu vida? ¿Sientes ganas de vengarte de alguien? entonces, necesitas leer más los Evangelios o el libro de Romanos, para conocer que tus pecados han sido totalmente perdonados.

Si ya eres cristiano y todavía cargas con el bulto de la culpabilidad, queremos que sepas que llevarlo contigo es algo innecesario ya que la sangre de Cristo ya lo ha redimido.

Bendiciones!!!



Continue >>>

Ejemplos Vivos...



Es preciso que la iglesia de Dios cuente con ejemplos vivos de familias que han logrado superar las injusticias sociales, que respondan eficazmente a las demandas contemporáneas y que educan a sus hijos e hijas sabiamente.
El Señor nos proveyó principios fundamentales...
Del mismo modo la paternidad y la maternidad deben redefinirse, pues las demandas actuales requieren de un trabajo compartido bajo la guía del Espíritu Santo y la Palabra de Dios en la crianza y educación de hijos e hijas. Asimismo, las relaciones de pareja deben tejerse sobre pilares bíblicos con un hilo que facilite la comunicación y el acuerdo entre hombres y mujeres que viven bajo el señorío de Cristo.


Ahora bien, el Señor nos proveyó principios fundamentales. Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de aplicarlos a la vida cotidiana, más concretamente a la vida familiar. Los siguientes puntos son de mucha importancia:

1.Amar a Dios sobre todas las cosas (Mt 12.30).
2.Amar al prójimo como a uno mismo (Mt 12.31) para que el mundo sepa que somos discípulos de Jesucristo por el amor que nos tenemos unos a otros (Jn. 13.34, 35).
3.Sujetarnos los unos a los otros (Ef 5.21), pues somos el cuerpo de Cristo.
4.Servir como forma de vida, siguiendo el ejemplo del servicio de Jesús a toda la humanidad (Ef 2).
5.Estar en paz con Dios y con todos en tanto sea posible (He 12.14).
6.Predicar el evangelio y hacer discípulos (Mt 28.19 y 20), comenzando con nuestros hijos.

Si todos y todas practicáramos estos principios bíblicos en nuestros matrimonios todo sería más equilibrado; no hablaríamos de machismo o feminismo, sino de seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios, de igual valor y con potenciales a desarrollar para su servicio.
Fuente: Apuntes Mujer Lider, Vol.II
Continue >>>

Matrimonio Cristiano?




Hay mucha confusión sobre este concepto. No hay matrimonio cristiano si sólo uno es cristiano. No puede ser porque Dios ordena a los cristianos no juntarse con incrédulos en ningún tipo de "yugo". Un matrimonio entre creyente e incrédulo sería un yugo desigual e inservible (II Corintios 6:14). En el Antiguo Testamento Dios dio ordenanzas que simbolizan esta realidad: no enyugar buey con burro, y no mezclar lana con lino (Deuteronomio 22:10,11). Ni tienes que preguntar a Dios sobre Su voluntad en cuanto a celebrar matrimonio con un incrédulo, pues es claro que no es Su voluntad. Hay quienes afirman que "Dios me dirigió a casarme con uno que no creía para poder ganarle después". Lo que sí es cierto en tal caso es que el cristiano va a tener problemas con su "suegro espiritual", ¡el diablo! (Juan 8:44; I Juan 3:8).

El casamiento de dos cristianos tampoco forma automáticamente un matrimonio cristiano. Un matrimonio cristiano se compone de dos discípulos de Cristo que están obedeciendo Sus mandamientos y permaneciendo en Sus palabras (Juan 8:12,31,32; 14:21-23; 15:5-10). Los discípulos en Antioquía fueron los primeros en ganarse el apodo "cristiano". ¡Sus vidas se parecían tanto a la doctrina que predicaban acerca de Cristo que la gente les llamaba "pequeños Cristos"! Un matrimonio cristiano está basado en un mutuo acuerdo sobre quién es la Cabeza o Señor de todo, a quién van a obedecer en todo lo que hagan. "¿Pueden dos andar juntos si no estuvieren de acuerdo?" (Amós 3:3). ¿Es tu matrimonio "cristiano"? Propongo cuatro pruebas para que puedas evaluarlo.

1. ¿Tienes lectura y/o estudio bíblico y oración regular con tu pareja? Recuerda que son condiscípulos en la escuela divina. Necesitan escuchar y conversar con Dios diariamente. Estos tiempos tienen que ser sinceros, no metódicos, aburridos o formales, sino con mucha honestidad y transparencia. Una pareja que busca todos los días a Dios con el propósito de alabarlo y agradarlo forma una fortaleza espiritual donde el enemigo difícilmente podrá penetrar para causar problemas.

2. Cuando hay un problema, ¿a quién acuden? Van con un vecino o un amigo para conseguir consejo o comprensión? ¿Buscan consejos de un psicólogo o abogado? ¿Tratan de aguantar el problema con la vaga esperanza de que se resuelva solo? Un matrimonio cristiano va primero a Cristo, su Cabeza y Señor. Consulta Su Palabra. "¿Qué quieres que yo haga?" (Hechos 9:6; 22:10). Conversa con El sobre todos los aspectos, pidiendo Su enseñanza y guía (Santiago 1:5; Filipenses 2:12,13). Luego, si no pueden resolverlo, van con un consejero cristiano maduro para conseguir ayuda.

3. ¿Cuál es la norma más alta para la conducta y el estilo de vida que tienen? ¿Lo que el mundo acepta? ¿Lo que dicen los psicólogos o autores de libros populares? ¿Lo que no les remuerde la consciencia? ¿Lo que hacen otros cristianos? ¿O lo que juntos han encontrado en la Palabra de Dios y han confirmado con El en la oración? Un matrimonio es cristiano sólo si lleva la vida personal, matrimonial y de familia a la luz de las enseñanzas de Cristo. Tiene que estar dispuesto a ser diferente, rompiendo con los moldes culturales, los patrones viejos y las enseñanzas de "expertos" del mundo cuando estos están en oposición a la Palabra de Dios. No es posible unir conceptos bíblicos con anti-bíblicos y tener éxito. Por esto Cristo enseñó que el vino nuevo de Su Reino no podría ponerse en odres (cueros) viejos que no se estirarían ni permitirían la fermentación de conceptos nuevos; tampoco podría coserse la tela nueva de Sus enseñanzas en una tela vieja que no permitiría el encogimiento necesario de las nuevas formas de vida (Lucas 5:36-38).

4. ¿Cuál es el propósito de su matrimonio? ¿Ayudarse mutuamente? ¿Tener una vida feliz y satisfactoria? ¿Lograr algún sueño? ¿O es el de glorificar a Dios juntos, buscando primero Su Reino y Su justicia? Esta es la única vida que Cristo llamaría "cristiana" en lo individual o en un matrimonio (Mateo 6:33; I Corintios 10:31; Colosenses 3:17). Un matrimonio cristiano busca hacer la voluntad de Dios. Su petición es "Vénganos tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra" (Mateo 6:10). El Reino es más importante que la felicidad. La voluntad de Dios es más importante que las posesiones. El matrimonio cristiano quiere servir a Dios. Pone todo lo demás en segundo lugar para poder amar a Cristo m ás que todo (Lucas 14:26,27,33; Mateo 10:34-37).

¿Es tu matrimonio verdaderamente cristiano? No te engañes. No puede ser un éxito ni fructífero para Dios si no está basado en el discipulado. Todos los problemas de la humanidad han resultado del pecado de Adán y Eva cuando decidieron desobedecer la Palabra de Dios. La Biblia es el "Manual de la Vida" y enseña cómo funciona un matrimonio cristiano. Si quieres que tu matrimonio sea cristiano, tú y tu pareja tienen que involucrarse seriamente con el Espíritu Santo en el estudio con aplicación de las Escrituras y la oración para conseguir la gracia y la misericordia necesarias para vivir la vida conyugal cristiana (Lucas 6:46-49; Hebreos 4:16).

Si tu matrimonio no es todo lo que quisieras, podrías hablar con tu pareja y probar este patrón nuevo por un tiempo. Tendrán que ayudarse para no olvidar sus propósitos, perdonarse y empezar de nuevo cuando fallan. ¡Dios les ayudará!

FUENTE:navegantes.net


Continue >>>

Consejos para esposos y esposas


Consejos para los dos.
"Por tanto, cada uno de vosotros ame a su esposa como a sí mismo, y la esposa respete a su esposo" Efesios 5.33


1. Mantener una relación íntima y personal con Dios, diariamente.
2. Anhelar estar con Dios (Salmos 63:1)
3. Compartir tu corazón con Dios (Salmos 62:8)
4. Saturarte con Su Palabra (Salmos 119:97)
5. Obedecer sin titubear (San Juan 14:21-24)
6. Admitir tus fallas (Santiago 5:16)
7. Perdonar y no guardar rencor (Efesios 4:29-32)
8. Nunca Dormir sin resolver cualquier ofensa/confilcto (Efesios 4:26-27)

FUENTE: losnavegantes.net

Continue >>>

Usted puede ser mejor cónyuge



Por más de treinta días Álvaro permaneció atento --de un lado-- al reloj cuyas horas le parecían lentas y aburridas y --de otro lado-- del diagnóstico médico sobre el estado de salud de Nohelba, su esposa. “Daría lo que fuera por tenerla de nuevo en casa”, repetía con preocupación. Sin embargo, jamás podrá ser. Ella se encontraba muy grave, en la fase terminal de un cáncer que colonizó rápidamente su estómago. “No existen mayores esperanzas de vida para ella”, insistía el especialista. ¿Cuándo se conocieron? Hacía más de treinta años en Restrepo, un pintoresco y acogedor pueblecito de tradición cafetalera, en el sur-occidente colombiano. En un comienzo no le despertó el más mínimo interés. Estaba tan curtido de recorrer el mundo, que había perdido toda capacidad de asombro ante una mujer atractiva. Pero el día llegó. No se explica si fue su amplia sonrisa, la generosidad o tal vez, su disposición a la tolerancia y la comprensión. Sencillamente se enamoró de ella.

“No podría explicar qué pasó. Simplemente decidimos, al poco tiempo, unir nuestras vidas”, me compartió Álvaro en uno de los interminables pasillos de aquél centro asistencial.

Hoy tiene setenta años. Su rostro revela mil batallas con la vida. Y ha salido airoso, menos ahora. Su esposa agonizaba. Pero infortunadamente fue en esos momentos de crisis en los que descubrió cuánto amaba realmente a su mujer.

“Pude ser mejor esposo” aseguraba con tristeza mientras revolvía el azúcar que se encontraba en el fondo de un vaso con café. En un momento de la conversación abrió una agenda. Allí, una fotografía. “Fue en un cumpleaños. La del centro, con blusa a cuadritos, es Nohelba. ¿La ve? Aquí están los hijos, y este pequeño, de camisa azul, es nuestro nieto”. Guardó la gráfica. Me miró con marcado desasosiego, y concluyó. “Pude ser mejor esposo...”.

¿Cuándo valoraremos a nuestra pareja?

Con frecuencia escuchamos que “Nunca se sabe el valor de lo que tenemos hasta que lo perdemos”. La ausencia dimensiona el vacío que deja quien parte. Lo más complejo de aceptar es la certeza de que aquél ser tan especial no regresará jamás.

Es la misma sensación que embarga a quienes pierden a su cónyuge. Es la experiencia que vivió Álvaro, como también un patriarca de la antigüedad: Abraham. La Biblia relata el conmovedor incidente: “Fue la vida de Sara ciento veintisiete años: tantos fueron los años de la vida de Sara. Y murió Sara en Quiriat-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán; y vino Abraham a hacer duelo por Sara, y a llorarla.” (Génesis 23:1, 2).
Un momento dramático, sin duda. El período en el que debió recordar escenas agradables, como pareja. La convivencia. Los períodos de alegría pero también de tristezas. Como ocurre con todos los matrimonios. Porque no todo es color de rosa. Pero también instantes oscuros como aquellos en los que presentó a Sara no como su esposa sino como su hermana (Génesis 12:10-20; 20:1-18) por mera conveniencia personal.

Vivencias que asaltan nuestra mente cuando el ser querido pasa a la eternidad y no podemos acompañarle. Y eso fue lo que hizo Abraham al “hacer duelo por Sara, y ...llorarla.” (Génesis 23:2 b).

Una situación que enfrentaremos

Para quienes tenemos la oportunidad de compartir una vida matrimonial sólida, por gracia de Dios, es inevitable que un día perdamos a nuestro cónyuge. A menos que se trate de un accidente de tránsito o un hecho trágico, difícilmente los dos componentes de la pareja pierden la vida al mismo tiempo. Así es que, siempre, uno partirá antes que el otro...

Es un hecho que nos lleva a meditar en ¿Qué hacemos hoy por hacer feliz a nuestro esposo (a)? ¿Le he agredido física o verbalmente con frecuencia o alguna vez? ¿Valoro lo que ha hecho y hace por mi? ¿Tardo en arreglar las diferencias con mi pareja? ¿Siempre estoy a la espera de que me pida perdón o quizá soy yo quien toma la iniciativa?

La lista de preguntas puede ser interminable. Pero vale la pena que nos cuestionemos. Es fundamental. Nos ayudará a reorientar nuestra relación conyugal.

Un paso infalible

Humanamente el curso de nuestro matrimonio puede cambiar. Y sin duda nos irá bien. Pero sin embargo hay un elemento fundamental e ineludible cuando anhelamos una familia sólida. ¿En qué consiste? En involucrar al Señor Jesucristo en nuestro hogar. Él nos concederá la sabiduría necesaria para enfrentar y saber manejar adecuadamente las circunstancias que se presentan.

La presencia del Señor Jesús en nuestra cotidianidad familiar, sin duda marcará una enorme diferencia... las relaciones serán diferentes... ¡Tome hoy la decisión! Permita que Jesucristo reine en su unión conyugal...

Autor: Fernando Alexis Jiménez




Continue >>>

Amor Incondicional



El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que se leía: "Cachorritos en venta".

Esa clase de anuncios siempre atraen a Los niños, y pronto un niñito apareció en la tienda preguntando: ¿Cuál es el precio de los perritos?

El dueño contestó: "Entre $30 y $50".

El niñito metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas: "Solo tengo $2.37... Puedo verlos?". El hombre sonrió y silbó.

De la trastienda salió su perra corriendo seguida por cinco perritos. Uno de los perritos estaba quedándose considerablemente atrás. El niñito inmediatamente señalo al perrito rezagado que cojeaba. Que le pasa a ese perrito?, preguntó.

El hombre le explicó que cuando el perrito nació, el veterinario le dijo que tenía una cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida. El niñito se emocionó mucho y exclamó: "Ese es el perrito que yo quiero comprar". Y el hombre replicó: "No, TU no vas a comprar ese cachorro, si TU realmente lo quieres, yo te lo regalo".

Y el niñito se disgustó, y mirando directo a los ojos del hombre, le dijo: No, Yo no quiero que usted me lo regale. El vale tanto como los otros perritos y yo le pagaré el precio completo.

De hecho, le voy a dar mis $2.37 ahora y 50 centavos cada mes hasta que lo haya pagado completo".

El hombre contesto: "Tu en verdad no querrás comprar ese perrito, hijo". El nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos".
El niñito se agachó y se levantó la pierna de su pantalón para mostrar su pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal.

Miró de nuevo al hombre y le dijo: "Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el perrito necesita a alguien que lo entienda". El hombre estaba ahora mordiéndose los labios, y sus ojos se llenaron de lágrimas... sonrió y dijo: "Hijo, solo espero y oro para que cada uno de estos cachorritos tenga un dueño como TU".

En la vida no importa quién eres, sino que alguien te aprecie por lo que eres, y te acepte y te ame incondicionalmente. Un verdadero amigo es aquel que llega, cuando el resto del mundo se ha ido.



Continue >>>

Amor Genuino


Cuando existe amor genuino entre dos personas, fácilmente se detectan actitudes inconfundibles que lo denotan. Es algo que se ve sin el menor esfuerzo... Es algo que se refleja espontáneamente sin necesidad de demostrarlo de otra forma...

Por ejemplo, quiero citar 4 actitudes de las muchas que hay:

Se siente la necesidad intensa de estar todo el tiempo con la persona amada. Se añoran los momentos en que no se esta con ella; y siempre está ocupando un lugar muy especial en los pensamientos y en el corazón, independientemente a cualquier actividad que se este realizando.

Se siente la necesidad intensa de comunicarse sin límites de tiempo si es posible. Hay palabras que decirse, aunque todo el tiempo se digan lo mismo. Siempre hay una palabra sencilla tocando el corazón...

Se siente la necesidad intensa de hacer todo lo que agrada a la otra persona. No existe ni el más mínimo deseo de dañar a quien se ama, al contrario solo se busca cómo hacerle sentir bien todo el tiempo.

Se siente la necesidad intensa de renunciar a uno mismo, sin importar las conveniencias personales que uno tenga. Lo que realmente importa son las conveniencias de quien se ama.

Ahora quiero trasladar estas actitudes de este amor genuino, hacia Dios. Y hazte las siguientes preguntas, para ver si en realidad le amas como tu dices.

Sientes la necesidad intensa de gozar todo el tiempo de la compañía de Dios, independientemente en donde estés o te dirijas?... De vivir en una intimidad constante con Él, sin ninguna interferencia interna o externa que lo opaque?...

Sientes la necesidad intensa de buscarle en Oración aunque el cansansio fisico te agote?... De expresarle palabras que te salgan de tu corazón de manera espontánea sin limites de tiempo?... De sumergirte de lleno en la meditación de su Palabra?

Sientes la necesidad de vivir en Obediencia radical a sus lineamientos?... De reflejar con tu propia conducta ante los demás, que eres un hijo o hija de Dios?

Sientes la necesidad de renunciar a tus propios planes y proyectos para ir donde Él te lo pida de manera incondicional?... De decirle: Heme aquí Señor, envíame a mi?

Sientes la necesidad de amar incondicionalmente a quienes te rodean?... De amar a tu esposa o esposo?... De amar a tus padres como se lo merecen?... De amar y comprender a tus hijos?... De amar aún a aquellas personas que te hirieron profundamente?... De amar a los enfermos, a los delincuentes, a los pobres y a todos aquellos que la sociedad ha marginado?...

Recuerda algo muy importante: Que El fruto del Espíritu es el amor. Así le escribe Pablo a los Gálatas. Galatas 5:22.

Si en realidad el Espiritu de Dios gobierna tu vida, entonces espontáneamente le amarás a Él y a tu prójimo. Esto es algo incuestionable e irrebatible.

¿Ves entonces que importante es Orar para que el Espíritu de Dios sea quien nos gobierne de forma absoluta nuestros sentimientos?
Asi es… Necesitamos que nuestros sentimientos estén subordinados bajo su control y no bajo nuestros intereses egoístas. Caso contrario, No podemos amar...!!! No podremos amar por mucho que lo intentemos con nuestras propias fuerzas. No podremos poner en práctica esas sabias palabras que el apóstol Juan escribe en su carta:

Hijitos míos, no amemos de palabra, ni de la lengua, sino de hecho y en verdad
1 Juan 3:18

FUENTE: www.iglesialatina.org



Continue >>>

El Amor y el Perdón



El amor y el perdón son las vocaciones especiales del cristiano y, cuando los practicamos, podemos encontrar la cura de nuestras heridas y ofrecer un bálsamo para la sanidad de otros.

Por nuestra naturaleza humana, uno siempre quiere darle una lección a la gente, y siempre buscamos hacerle más daño del que ya nos hicieron. Buscamos en la venganza el desquite y sin embargo, esto nunca da resultado.

Tú, Señor, eres bueno y perdonador; grande es tu amor por todos los que te invocan.
Salmos 86:5

La bondad de Dios se manifiesta en dos cosas: en dar y perdonar. No importa lo que los demás hagan, invoquemos a Dios y encomendemos nuestro caso a Él: no buscaremos en vano.

Particularmente les confieso que este tema no es tan fácil de tratarlo. Todos los días le pedimos perdón al Señor por nuestros pecados diarios, y sabemos que Él, nos perdona todo lo malo, pero a la hora de nosotros tener que perdonar a nuestros hermanos y a nuestros semejantes, ya se nos pone la situación bien complicada.

En Colosenses 3:13 nos dicen:
De modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.

No sólo no debemos dañar a nadie; debemos hacer todo el bien que podamos a todos. Todo aquel escogido por Dios, debe ser humilde y compasivo con todos. Entre nosotros surgirán contiendas, pero nuestro deber es perdonarnos unos a otros, imitando el perdón por el cual somos salvados.

En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia.
Efesios 1:7

Fue riqueza de su gracia proveer como garantía a su propio Hijo, y entregarlo libremente. Este método de la gracia no estimula el mal; todo lo contrario cada vez que recordemos la sangre derramada por Jesús, que esta se convierta en un freno al pecado y se manifieste en una acción de perdón, en una caricia para nuestro enemigo y en palabras sabias inspiradas por el Espíritu Santo, para llevar este mensaje a cada uno de los que no te conocen y de todo aquel que lo necesita.

Citas Bíblicas:
Jeremías 33:8
Salmos 32:1-2
Isaias 1:18


Que Dios los bendiga,

FUENTE: www.iglesialatina.org

Continue >>>

Matrimonio



Un matrimonio se basa en el amor, pero también en el esfuerzo que ambas partes están dispuestas a poner para sostener la relación. Aquí, algunos consejos para lograrlo

Recuerde que usted se casó con su esposo/a por decisión propia, y no de forma accidenta. Algo hubo entre ustedes, y ese algo de volver a salir a la superficie.

Tenga en cuenta su propia responsabilidad en la crisis de pareja. Los lazos maritales nos enseñan cosas muy importantes sobre nosotros mismos, cosas que tal vez no podríamos aprender si estaríamos solos o sin alguien a quien amar y cuidar.

La próxima vez que esté preparándose para librar la siguiente batalla, frene unos minutos y pregúntese a si mismo, "¿Porqué esté conflicto me involucra a mí?" "¿Qué podré sacar de beneficio al cabo de esta pelea?" "¿Qué cosas me corresponderían replantearme de mí mismo, que han contribuido a generar este problema?" Hasta que no sepamos claramente esas respuestas, experimentaremos una y otra ves estos mismos conflictos.

Hágase un tiempo para hablar con su pareja sobre el matrimonio. Formule un “calendario de matrimonio”. Fije, al principio del año, ciertas noches de “actualización de pareja”, en las cuales podrían hacer originales salidas juntos. Respete estas citas y trate siempre de encontrarle un sentido original a las mismas. Sorpréndanse el uno otro y, por favor, no lleven allí a sus hijos.

Vuelva a conectarse con su pareja. Cada uno de ustedes puede hacer una lista de diez cosas que se comprometerán a hacer para ayudar a mantener vivo el amor, y a sentirse mutuamente cuidados. Luego, intercambien estas listas, y intercámbiense uno de esos puntos por día.

Aumente las demostraciones del afecto. Abrácense y bésense más a menudo, y traten de que alguno de estos momentos de amor marital puedan ser vistos por los niños: todos se beneficiarán y sentirán mejor en la familia.

Fuente: enplenitud.com


Continue >>>

¿Por qué nuestros hijos no obedecen?


Efesios 6
1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;
3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Colosenses 6
20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.
21 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

En el Antiguo testamento, cuando Dios da los mandamientos a su pueblo (Ex. 20.12 y Dt. 5.16.) señala claramente la responsabilidad y deberes de los hijos para con los padres. En el concepto: “Honra a tu padre y a tu madre” está involucrada la obediencia de los hijos a los padres.

No hay duda que esta es una preocupación permanente en la generalidad de los padres y madres en el período de crianza de los hijos. Desde la más temprana edad hasta la juventud.
No obstante vemos en esta área tremendas dificultades en los vínculos familiares.

Para graficarlo, veamos algunas situaciones que se pueden dar que “ayudan” a que la obediencia esté ausente de nuestros hogares.

Situación 1: Una tarde de otoño ya avanzado, un niño estaba por salir cuando su madre le dice: "Va a refrescar. No te resfríes. Ponete un abrigo". El padre - delante del niño - interviene diciendo: "¡Dejalo que salga como está! No hace tanto frío. Vas a hacerle un debilucho". "¡Claro! -contesta la madre levantando la voz-. Como no sos vos quien lo cuida cuando se enferma..."
La escena continúa cada vez más violenta. El niño observa y escucha.

Situación 2: El padre amonesta severamente a su hijo. La madre - delante del niño - recrimina al padre diciéndole: "Eres muy exigente con el chico, ¿no te acordás como eras vos y lo que tu hacías a su edad?". El padre -casi gritando-: "¡No te metas! Yo sé lo que hago. ¿Qué se cree este mocoso? ¿Que va a hacer lo que quiera?".
La madre no se queda atrás. El padre tampoco. El niño observa y escucha.

Situación 3: Un día feriado el padre y el hijo están por salir de paseo. La madre recomienda al primero que cuide lo que el niño coma. Van al parque de diversiones y el padre deja que el niño tome varios helados y coma toda clase de “comidas chatarra” en los puestos ambulantes, pero le advierte: "No se lo digas a mamá. Decile que comiste otra cosa".
"Si lo llega a saber nos come crudos". El niño observa y escucha.

Situación 4: "Usted hoy no sale de casa en todo el día, está en penitencia hasta que yo regrese", le dice el padre a su hijo en castigo por alguna travesura. Luego se va al trabajo. Media hora después la madre se acerca a la cama del niño y melosamente le dice: "¡Pobrecito! y agrega, con un gesto en el que trata de ser severa pero que no engaña al niño: Es la última vez que desobedeces a papá. ¿Estamos?". "Pero antes de que llegue te acuestas de nuevo".
El niño observa y escucha.

Situación 5: Harta de los "desastres" que el niño ha provocado, la madre le dice con tono amenazante: "¡Vas a ver cuando venga papá! Le voy a contar todo lo que hiciste. ¡La paliza que te va a dar!". El padre regresa y su mujer cumple con lo prometido. "Tu hijo estuvo insoportable. Hizo esto y lo otro". El padre reacciona malhumorado: "¿Acaso yo soy el verdugo de la familia? ¿Por qué no lo castigaste vos en su momento? Uno llega del trabajo esperando encontrar tranquilidad y se encuentra con esto".

La madre excitada replica: "¡Y todavía te quejas! Se ve que no tienes que aguantarlo todo el día. Además... ¿qué creés que hago yo en casa? ¡Si trabajo más que vos!". Las palabras van y vienen.
Por último el padre, fuera de sí, grita al niño y le da una paliza. El niño observa, escucha... y llora.

Los padres socavan su autoridad

Las situaciones que acabamos de exponer, ponen en evidencia un error que muchos padres cometen en la educación de sus hijos: socavan su autoridad al poner de manifiesto su falta de unión y entendimiento. Estos padres están derribando los pilares de la confianza y el respeto mutuo sin pensar que mañana "se les caerá el techo encima".

Los padres que sistemáticamente hacen añicos su propia autoridad, no pueden pretender que sus hijos les obedezcan. Si hay algo que se nota en “estos padres” es que no son ningún ejemplo de obediencia a Dios, poco o nada pueden pretender sobre la obediencia de sus hijos.

Hay que ponerse de acuerdo

El ejemplo de “sometimiento del uno al otro” –Ef. 5:21 - en los cónyuges facilita le obediencia de los hijos, en cambio, inclinan a la desobediencia los padres que con sus discusiones dan un ejemplo de discordia y falta de sometimiento a Dios. Psicológicamente en la mente del niño la familia es una unidad y los padres son una sola cosa -como idealmente debe ser- (hermosa conclusión de la ciencia respecto de las verdades bíblicas.

Actitudes opuestas sobre un problema lo desorientan. No debería haber grandes disensiones entre los padres, pero si las hay, el niño debería observar que se resuelven dentro de ciertos límites de respeto, amor, confianza y dependencia del Señor. – Ef. 5:22-33 -

Si uno pierde la cabeza, que no la pierda el otro

Si uno de los cónyuges considera equivocada una medida tomada por el otro, no lo contradiga delante del niño. Si cree absolutamente necesario intervenir en ese momento, hágalo con serenidad y prudencia y solamente para mitigar las consecuencias de lo que él considera un error. Las críticas, el cambio de ideas y el acuerdo sobre cuál es la mejor manera de educar a los hijos, vendrán después.

Nada hay más perjudicial para los que ejercen la autoridad, que discutir "perdiendo la cabeza" frente a sus subordinados. Si uno pierde la cabeza, que el otro la conserve. Así no dará a sus hijos el triste espectáculo de una discusión violenta, incongruente, de oídos sordos, de odios y rencores entre los seres que él más ama.

Las consecuencias de un error educacional, salvo excepciones, nunca serán tan graves como la de una disputa conyugal delante de los hijos.

No hay que desautorizar al otro cónyuge

En ningún caso los esposos deberían desautorizarse modificando una orden dada por el otro, otorgando un pedido negado o levantando una penitencia impuesta. Además de perder autoridad, crean mutuos resentimientos -gérmenes de futuras discusiones- e incitan al niño a adoptar una actitud "astuta" frente a sus padres: oscilando como un péndulo hacia uno u otro, según convenga a sus deseos. Igualmente, los padres no deberían recurrir a la amenaza de contárselo al otro, es una confesión de impotencia que les quita autoridad moral.

Las alianzas solo en el matrimonio

Un mal muy observado es la alianza que cualquiera de los padres hacen con sus hijos en desmedro de la autoridad y figura del otro. No debe haber secretos entre uno de los padres y el o los hijos, a no ser para comprar un regalo sorpresa para el otro padre.

La unidad conyugal sólo puede ser producto de la confianza y el respeto

La obediencia de los hijos es el reflejo de la obediencia de los padres al Padre celestial que se manifiesta en la unidad conyugal y ésta a su vez es producto de la confianza y el respeto que reina entre los padres por la presencia del Espíritu Santo en sus vidas. Un ambiente donde reina el temor a Dios con una vida devocional real, se manifestará cargado de comprensión; sinceridad; comunicación; tolerancia; sacrificio y búsqueda de una auténtica felicidad de los seres que se ama. Cuando en un hogar se vive este ambiente, difícilmente llegan a ser un problema los hijos adolescentes.

La unión y buena voluntad de los padres respaldados por la autoridad de la Palabra de Dios, primeramente instalada en sus vidas, permiten al adolescente superar las dificultades que normalmente se le presentan. Cuando un joven vive en un ambiente en que se ama y se siente amado y comprendido, tiende a sentirse ayudado por esos seres que lo aman y a quienes ama.

Aprovechemos y disfrutemos que “...el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. – Rom. 5:5 – y apliquémoslo a todas nuestras relaciones.
Autor: Osvaldo Maccio
Continue >>>

7 causas de Infelicidad en el Matrimonio



Existen más de siete, pero, consideremos las siguientes:

1 - Percepción errónea del matrimonio.

Las novelas y películas, entre otras situaciones, que tratan temas sentimentales, son responsables de lanzar a los jóvenes a un mundo irreal. Al casarse, esas personas esperan inconscientemente de su cónyuge algo que la vida real no les puede regalar y quedan desilusionados.

2 - Desviación de los principios sanos.
El adulterio, el alcoholismo y la pereza son responsables de muchos fracasos.

3 - La incompatibilidad de caracteres.
Cuando existe un genio violento, espíritu egoísta, un corazón frío, celos, rencores, etc., se producen a menudo roces que pueden producir un distanciamiento paulatino, si no se busca la solución que Dios nos ofrece para estos casos.

4 - La falta de diálogo y cosas en común.
Hay poco tiempo del uno para el otro. Se entra en la rutina conyugal y hay poco diálogo. La TV. y actualmente el chat o Internet roba a muchas familias el tiempo que debieran dedicarse uno al otro.

5 - Problemas económicos.
La incomprensión en los planes y deseos mutuos, la falta de confianza en el manejo de la economía del hogar y el distanciamiento prolongado por trabajar en lugares lejanos, suelen ser causantes de problemas, como también cuando se contraen deudas difíciles de pagar.

6 - Interferencia de terceros.
"El que se casa, casa quiere". Es mejor que los recién casados vivan independiente.

7 - Cuando el amor se enfrió.
Puede haber insatisfacción emocional o sexual. Cuando una de las partes amenaza con el divorcio por alguna crisis pasajera, pueden producirse heridas profundas y una pared entre ambos. Dios desea ayudar a cada familia a ser feliz. Si en tu hogar hay problemas, si existen tensiones y está amenazada la unidad familiar, no pienses en el divorcio, sino en buscar soluciones, considerando los consejos que expondremos.

Una señora fue a entrevistar a un médico amigo.

- Me quiero divorciar de mi marido -fue la queja de la angustiada mujer.

- ¿Por qué? Preguntó el médico.

- Porque tiene otra.

- Si Ud. se divorcia le hace un favor, pues eso es lo que él quiere.

- ¿Qué puedo hacer?

- Enamórelo primero y luego se divorcia, aconsejó el médico.

- ¿Cómo lo puedo hacer?

- Hágale tres elogios por día. ¿Viste bien? ¿Tiene buena presencia? ¿Es cumplidor? Dígaselo

La mujer se propuso hacerlo. Al cabo de algunos meses encontró a su médico amigo, quien inmediatamente le preguntó por su esposo.

- ¡Lo logré! Está profundamente enamorado de mí.

- Entonces, ahora déjelo.

- No, ahora no, porque yo también estoy enamorada de él.

Fuente:http://www.geocities.com/

Continue >>>

Datos Impresionantes sobre el Matirmonio de hoy en Dia





¡Qué hermoso es ver a una familia feliz!

Se dice que alegría compartida es doble alegría y que tristeza compartida, es media tristeza.
El amor, es un verdadero bálsamo para el alma, en este tiempo de presiones, desilusiones y chascos.

El objetivo del matrimonio debe ser la fusión de caracteres, que lleguen a ser uno y que se ayuden mutuamente. La mujer se sentirá protegida por su esposo y él se sentirá ayudado por su esposa, especialmente en la enfermedad y en los problemas.

Pero lamentablemente no siempre es así, pues millones de parejas se ven frustradas en su anhelo de felicidad, y los más afectados suelen ser los hijos.

En los EE.UU. se producen cerca de 6500 divorcios por día, esto es más de un millón cien mil por año. De las mujeres entre 30 y 40 años de edad se divorcian 6 de cada 10, por lo menos una vez. El 25% de los menores de 18 años, carecen de padre o madre y se calcula que esto aumentará al 50% el próximo año. Se indica que de las parejas que se casen este año, más de la mitad terminarán en el divorcio; y que más del 60% de los niños que nazcan pasarán parte de su vida en un hogar dividido.

En Francia, uno de cada dos matrimonios termina en el divorcio. En Canadá, más del 40% de las parejas unidas en primeras nupcias, se separan.

En la Unión Soviética, más del 70% de los divorcios se producen en los primeros 10 años de matrimonio. África, Asia y Latinoamérica, también sufren un creciente deterioro de la unidad familiar.

¡Qué perspectivas tan alarmantes para este mundo! ¡Debemos hacer algo!

Dios no desea eso, pues cuando creó al hombre estableció el matrimonio con el sagrado propósito de ayudarse mutuamente, de amarse, de criar hijos en un ambiente estable y sano y de permanecer unidos "hasta que la muerte los separe" (Mateo 19:6)

Fuente: http://www.geocities.com
Continue >>>

Puntos a considerar en el Matrimonio



En una sociedad especialmente hostil, es importante proteger el matrimonio con una atención especialmente fuerte. "Cada uno es tentado por sus propios deseos que le atraen y seducen; estos deseos, una vez concebidos, engendran el pecado, y el pecado, una vez crecido, engendra la muerte", según la Carta de Santiago 1, 14-15.

"Necesitamos plantar un seto de protección alrededor de nuestro matrimonio, es decir, tomar decisiones ya, por adelantado, que mantengan la tentación lejos y hagan del matrimonio una prioridad". En concreto, se recomiendan 8 precauciones para proteger la relación.

Precaución 1: Elige sabiamente. Evita pasar tiempo innecesario con alguien del sexo opuesto. Por ejemplo, si buscas un entrenador personal en el gimnasio, elige mejor a alguien del mismo sexo que tú.

Precaución 2: Comparte sabiamente. Si un día te das cuenta de que estás compartiendo con alguien secretos e intimidades sobre ti y tu matrimonio que no ha compartido con tu esposo o que no lo haría, eso es una señal de alerta. Un lío emocional con alguien, incluso si no llega a ser sexual, también puede hacer mucho daño a la relación.

Precaución 3: Procura estar en sitios públicos. Haz el propósito de no citarte a solas con alguien del otro sexo. Si un compañero te invita a comer o a que le acompañes. haz que venga una tercera persona. No titubees en explicarle, si hace falta, que así lo has acordado con tu cónyuge. Puede servir para dar ejemplo.

Precaución 4: No seas inocente. La mayor parte de la gente que termina teniendo un lío no quería tenerlo; la infidelidad empieza como una relación inocente que termina alcanzando una profundidad emocional que cruza la línea de la fidelidad.

Precaución 5: Aumenta tu inversión en hogar. Los matrimonios fuertes se consiguen pasando tiempo juntos, riendo juntos, jugando juntos. Si no tienes citas con tu pareja, planea ya citas para los meses que vienen y haz que pasar tiempo juntos sea una prioridad.

Precaución 6: Presta atención a lo que piensas. Si todo el día estás pensando en los fallos de tu cónyuge, si el tiempo que dedicas a pensar en él o ella se centra en defectos y reproches, es fácil que cualquier otra persona pueda parecerte mejor y te atraiga. Haz una lista por escrito de los puntos fuertes que inicialmente te atrajeron de tu pareja. Aumenta el animar y apoyar y disminuye las críticas.

Precaución 7: No juegues a comparar. Todos tenemos malas costumbres, manías y errores. Es muy tramposo comparar a tu esposa o esposo con un nuevo conocido, porque al recién llegado no lo estamos viendo en el mundo real, en el mundo de compartir techo, cuidar niños a las tres de la mañana, cuadrar cuentas, etc...

Precaución 8: Busca ayuda. Buscar ayuda es un signo de fortaleza, no de debilidad. Busca ayuda quien está dispuesta a presentar batalla, es un primer paso de fuerza. Un terapeuta familiar cristiano, un buen consejero, etc... te darán una perspectiva serena, valiosa, para establecer nuevas estrategias para proteger o defender o reconstruir tu matrimonio.
Continue >>>

Comunicación en la pareja



Adjunto algunas reglas para favorecer la comunicación que lei hace poco y me parecieron bastante útiles.

Escuchar Es la primera condición para el diálogo. Por experiencia sabemos que nos caen muy bien aquellas personas que saben escuchar. Para comprender al otro es necesario que nos pongamos en su lugar y abandonemos nuestros pensamientos, sólo así lo entenderemos y conoceremos. De lo contrario nos pasa que “entendemos” lo que queremos entender.

Repetir Una buena forma de asegurarnos que hemos comprendido es repetir lo que nos ha dicho el otro, con nuestras propias palabras, pidiendo que nos confirme si hemos entendido bien. Esto le muestra al otro que nos interesa. En cambio ridiculizar lo que el otro dice siempre hiere en el alma.

Responder En la comunicación debe haber respuesta, puede bastar con un “sí… es cierto… sin duda… de acuerdo…” Esto confirma que el mensaje ha sido recibido. Evitar responder con el silencio o con un “hum… mmm…”.

Adecuar los gestos a la palabra Ser coherentes con lo que decimos. Cuando se dice “te escucho” entonces cerrar el periódico o apagar el televisor. Cuando ella se va a demorar en arreglarse no decir “ya estoy casi lista…” sino decirlo cuanto antes y con sencillez.

Valentía En la relación hay muchos sentimientos en juego, esto le da una gran riqueza pero también lo vuelve frágil y está expuesto a crisis. Es importante ser valientes para descubrir el origen de las tensiones, abrir el corazón y examinar el problema. No ganamos nada dejándolo ahí pues con el tiempo crece, se generan mayores resentimientos y por último uno culpará al otro por no haberse dado cuenta a tiempo.

Espíritu positivo Para corregir detalles del otro debemos hacer las observaciones oportunas de la forma más positiva posible, de modo que sea aceptable y no un reproche amargo. Es decir en lugar de lanzarle en la cara lo equivocado que está, decirle en buen plan y con cariño cuán importante es para uno y lo positivo que sacarían si pudieran corregir ese detalle.


Continue >>>
 

Grupo de Parejas Unidas Iglesia Bíblica Alma Rosa ♣ ♣ ♣ Mamanunes Templates ♣ ♣ ♣ Inspiração: Templates Ipietoon
Ilustração: Gatinhos - tubes by Jazzel (Site desativado)